Tema del año: autonomía, inicio ambicioso, audacia, decisiones firmes, responsabilidad personal.
Después de un período de calma y de hacer balance, de repente te lanzan al frente. La sensación es como si te hubieran quitado una pesada mochila de los hombros, pero no te han entregado el mapa del recorrido. Tienes que avanzar a tientas, confiando únicamente en tus instintos y en tu propia audacia. La principal prueba de este período es la capacidad de actuar solo sin garantías de éxito ni un grupo de apoyo a tus espaldas. Si esperas la aprobación de otros o el momento astrológico perfecto, el año te masticará y te escupirá exactamente en el mismo lugar donde estás ahora.
En el trabajo surge un sano egoísmo y una intolerancia catastrófica hacia la lentitud de los demás. Comienzas a pensar que tus colegas son desesperantemente lentos y que la dirección frena tu potencial. El crecimiento económico ahora solo es posible a través de la iniciativa personal. Este es el mejor momento para lanzar tus proyectos o para exigir un aumento de manera contundente, pero ten en cuenta: el dinero llega por la valentía, no por antigüedad. Los viejos logros se han anulado; tendrás que demostrar nuevamente tu valía.
En la vida personal, puede haber tormenta por un cambio brusco de prioridades. Ya no deseas adaptarte y buscar compromisos infinitos; prefieres tomar decisiones por tu cuenta y poner a tus seres queridos ante los hechos. Esto a menudo es percibido por los demás como frialdad o arrogancia, pero en realidad es simplemente un modo de supervivencia y liderazgo. Los vínculos débiles en este fuego se queman instantáneamente, mientras que los fuertes se transforman bajo tu nuevo formato más autónomo.
La psique trabaja a altas revoluciones, produciendo a veces potentes oleadas de entusiasmo, otras veces explosiones de agresión sin motivo aparente. Cualquier dependencia de las personas y de las circunstancias resulta irritante. Hay ganas de voltear el tablero de ajedrez, renunciar, mudarse o cambiar radicalmente de imagen en un solo día. El principal desafío de la madurez interna es aprender a gestionar este reactor atómico sin volar por los aires todos los puentes a tu alrededor solo por efectos especiales.
La trampa del año radica en la ilusión de que este fervor desmedido será eterno. Existe el riesgo de asumir una centena de compromisos en la ola de euforia, y luego descubrir que no hay nadie que los lleve. No te disperses en cosas pequeñas. Escoge un objetivo global y ataca este punto hasta que rompas la pared; de lo contrario, para diciembre te encontrarás con una montaña de borradores comenzados y cero resultados reales.
Tu superpoder ahora es el derecho a hacer la primera jugada y el magnetismo de un solitario seguro de sí mismo. Aprovecha este período para sentar las bases de los próximos nueve años, sin mirar atrás a aquellos que se han quedado irremediablemente atrás.
Nadie te dará permiso para tener éxito hasta que tú mismo no lo tomes por la fuerza.