Talento: diplomacia intuitiva, influencia oculta, empatía, habilidad para leer entre líneas, inteligencia emocional.
Pareces la persona más inofensiva en la habitación, y esa es tu principal arma. Voz suave, mirada atenta, disposición a ceder el asiento: los demás rápidamente se relajan, pensando que tienen delante a un interlocutor "cómodo". Se equivocan. Tu suavidad no es debilidad, sino un camuflaje de alta calidad que te permite reunir la máxima información mientras los demás están ocupados admirándose a sí mismos. Captas el estado de ánimo de las personas antes de que tengan tiempo de abrir la boca.
Tu talento natural es conseguir lo que quieres a través de las manos de otros o mediante caminos indirectos. Nunca vas de frente. Si la puerta está cerrada, no la derribarás, sino que buscarás a alguien que tenga las llaves y lo encantarás de manera sutil. Actúas a través de matices, insinuaciones y creando la atmósfera correcta, empujando hábilmente a los demás hacia las decisiones adecuadas de manera que consideren que son propias.
En las relaciones y conflictos, eres un maestro de la agresividad pasiva y de jugar con los nervios. Te duele físicamente gritar o romper cosas, por lo que castigas con el silencio, un tono frío o un suspiro pesado, lleno de reproches. Necesitas a tu pareja como al aire, pero a menudo te disuelves en ella tanto que comienzas a confundir tus deseos con las necesidades de los demás, perdiendo tu propio "yo".
En el trabajo, eres un "poder detrás del trono" perfecto o la mano derecha del jefe. No necesitas el escenario, necesitas controlar el proceso desde las sombras. El dinero llega a ti a través de la asociación y la capacidad de negociar donde los demás se han peleado. Sin embargo, tu eterna indecisión y la constante evaluación de todos los "pros" y "contras" a menudo frenan tu crecimiento financiero: pierdes oportunidades esperando garantías de seguridad.
Tu principal trampa es la susceptibilidad, llevada a un culto. Recuerdas una mirada de reojo, lanzada hace cinco años, y puedes masticar viejos diálogos durante mucho tiempo. A menudo tú mismo inventas un contexto complicado donde no lo había, te enredas y caes en un estado de víctima, haciendo que tus seres queridos caminen de puntillas a tu alrededor.
Tu apoyo se volverá sólido cuando dejes de buscar la validación de tu valor en los ojos de los demás. Aprende a decir un firme "no" sin excusas ni sentimientos de culpa posteriores.
Es más fácil llevarse bien con los nacidos el 1, 4, 8, 29, 31.
Eres un guante de terciopelo bajo el cual se oculta un agarre de acero, si tienes el valor de aplicarlo.